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miércoles, 22 de julio de 2015

SENTENCIA 2/2015, DE 22 DE JULIO, DEL TRIBUNAL PLANETARIO, RELATIVA A LOS TOROS

PREÁMBULO
Con fecha 7 de julio de 2015, fue presentado en las oficinas centrales de este Tribunal escrito firmado por la Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, instando resolución respecto a un asunto que la referida Comisión entiende como Universal, de ámbito no exclusivamente penal y naturaleza adecuada para el análisis, consideración y sentencia por parte del Tribunal Planetario: Los Toros.
Cumpliendo con los estatutos y procedimientos del preste Tribunal, el asunto planteado por la Comisión ha sido objeto de serenos y profundos análisis durante el pazo preceptivo de dos semanas.
En un lugar cualquiera del Planeta Tierra, pero universalmente accesible en actual era de la globalización de la información, el TRIBUNAL PLANETARIO, reunido en pleno, dicta la presente SENTENCIA.
RESULTANDOS
1º Bajo la denominación genérica de “Los Toros” –en adelante Festejos Taurinos, o Tauromaquia- son conocidos un conjunto de ritos y festejos en los que se emplean ejemplares de la especie Bos taurus, criados expresamente para este fin. Las Fiestas taurinas conllevan siempre el enfrentamiento ritualizado entre hombres y animales, y se celebran exclusivamente en nueve países: España, Francia, Portugal, México, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Panamá (excepcionalmente, también en Estados Unidos, Filipinas y China). En otros países y ámbitos culturales se desarrollan otras actividades que también se basan en el enfrentamiento ritualizado entre bóvidos y hombres, como el rodeo Chileno o el Estadounidense, que también se practica en la mayor parte de América; pero sus características les hacen muy diferentes de la Tauromaquia, por lo que no serán consideradas por la presente sentencia.
2º La Tauromaquia hunde sus raíces en la Edad de Bronce, y durante milenios se practicó por todo el entono cultural mediterráneo. Paulatinamente, este tipo de ritos fueron abandonados, excepto en la Península Ibérica y territorios adyacentes. Las actuales Fiestas Taurinas siguen patrones establecidos entre finales de la Edad Media y el Siglo XVIII.
4º Entre los pueblos ibéricos, el peso cultural de la Tauromaquia ha sido y continúa siendo inmenso, a todos los niveles. El propio idioma español tiene incorporados una cantidad ingente de términos y expresiones taurinas, y son numerosos los estudiosos que establecen vinculaciones entre la Tauromaquia y la propia manera en la que los hispanohablantes conciben el mundo. A título de referencia: la pintura de Goya o la de Picasso, al igual que la poesía de Lorca o Alberti, serían incomprensibles si se desligan del universo taurino.
5º Parece muy improbable que los toros bravos hubieran sobrevivido al desarrollo de las sociedades humanas, de no haber sido por la Tauromaquia.
6º Hasta que llega el momento de su tortura y muerte durante los Festejos Taurinos, estos animales reciben un trato excepcionalmente amable respecto al que es habitual para los animales ganaderos. Su vida, en estado semisalvaje pero llena de atenciones, suele durar entre 3 y 5 años, que viene a representar entre un cuarto y un tercio de su máximo potencial; lo cual es entre cinco y diez veces más de lo que dura la vida de otros animales ganaderos –pollos, cerdos, corderos…- respecto a sus potencialidades naturales. Y la corta vida de los ejemplares de estas otras especies, destinadas exclusivamente a servir de alimento, es absolutamente miserable, en comparación con la de las reses bravas.
7º La ritualización del enfrentamiento entre el hombre y la naturaleza salvaje, sublimada a través de los Festejos Taurinos, se encuentra cargada de múltiples simbolismos: la exaltación del poder y el valor, la supremacía del hombre, etc. Estos enfrentamientos, salvo excepciones, son deliberadamente sangrientos, terminando con la muerte de los animales; y accidental u ocasionalmente, también con la de algún humano. En definitiva, la Tauromaquia, obviando su dimensión estética o artística, mezcla el ensalzamiento del coraje y la templanza con la crueldad y la fascinación que producen el peligro, el dolor y la muerte.
8º Ya desde sus orígenes, la Tauromaquia ha contado con detractores, como también los tuvieron en su día los espectáculos circenses romanos. Aquellos opositores históricos basaban su rechazo en considerar a los Festejos Taurinos una exaltación de la crueldad y los más bajos instintos, que además suponían un peligro gratuito para la integridad de las personas. La falta de unanimidad respecto a lo respetable o reprobable de estas Fiestas queda evidenciado por el hecho de que, a lo largo de la historia, han sido alternativamente prohibidas y autorizadas en diversas ocasiones, tanto a nivel local como nacional.
9º A partir de la mitad del Siglo XX, a los detractores tradicionales de la tauromaquia se les han unido aquellas corrientes sociales basadas en la protección de la naturaleza en general, y de los animales en particular. La fuerza de estas corrientes sociales, que entroncan con otras pulsiones humanistas de gran calado (movimientos en defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, movimientos antirracista, antihomofobia, etc.), ha determinado que la Tauromaquia pierda globalmente prestigio, y que en numerosas zonas haya sido objeto de limitaciones y prohibiciones. Cierto es, no obstante, que en ocasiones se detectan intereses bastardos detrás de dichas prohibiciones por parte de las Administraciones promotoras de las mismas, como los de aparentar “modernidad” o intentar destacar “claras diferencias culturales” respecto a comunidades vecinas, con vistas a la obtención de posteriores réditos políticos.
10º Pese a las circunstancias anteriores, los defensores de la Tauromaquia cierran filas en su defensa, esgrimiendo por lo general -también de forma interesada- su valor cultural como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, además de otras particularidades ya expuestas en otros apartados: la irrelevancia del dolor de los toros en la lidia frente a la vida previa que llevan, etc. 
CONSIDERANDOS
1º El hecho de que una determinada institución social posea un elevado valor cultural y tradicional no es argumento suficiente como para considerarla merecedora de perpetuarse indefinidamente. Piénsese en la esclavitud, institución social sólidamente asentada en la antigüedad clásica y que perduró a nivel planetario hasta mediados del Siglo XIX: sin duda se trataba de un fenómeno sólidamente arraigado a todos los niveles (la economía, todas las artes… y también todos los idiomas y la perspectiva desde la que cada individuo conceptuaba la realidad), en medida ciertamente superior a lo que pueda haberlo hecho nunca la Tauromaquia. Pues bien, la esclavitud quedó atrás como fruto de la evolución de la civilización y de las sociedades humanas, y todas las pérdidas culturales, patrimoniales, sociales o económicas que ello pudiera suponer en su momento, son universalmente consideradas nimias frente a las ventajas alcanzadas gracias a ese paso social evolutivo.
2º Parece de todo punto contrario a la evolución del ser humano la exaltación del dolor, la tortura y la muerte. Estos actos extremos han fascinado desde siempre al hombre, acaso precisamente por lo que tienen de definitivo, y de ahí el uso de las ejecuciones públicas como espectáculo, y la constante de la sangre y la muerte en tantos actos sociales, desde ritos sagrados de ofrenda a los dioses hasta actos festivos populares: luchas de gladiadores, peleas de perros y de gallos, acosos de osos o de toros… En todo el planeta, en todas los ámbitos legales y culturales, la tendencia ha sido acotar, regular y finalmente terminar por prohibir este tipo de actos, desde el convencimiento universal de que nada aportan al desarrollo del individuo (ni físico, ni emocional, ni espiritual), y que tan solo posibilitan reiterar en el error de que, el dolor ajeno, la muerte del otro, ya sea hombre o bestia, refuerza el poder del que asiste a ello, y del grupo que la organiza y administra. Todas las sociedades, a medida que evolucionan, han seguido en paralelo ese mismo criterio: el dolor ajeno no puede ser fuente de gozo ni de autoafirmación de poder. La empatía con el que sufre, por el contrario, sí es deseable fuente de gozo, y secreta fuente de poder.
3º El hecho de que la Tauromaquia pudiera dejar de existir tal, como la conocemos, nuca tendría efectos retroactivos sobre el arte, sobre el lenguaje, o sobre cualquier otro ámbito. Lorca ya escribió “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” y Goya ya pintó sus “Tauromaquias”, y eso no tiene vuelta atrás, de la misma manera que los cantos de los esclavos africanos en los algodonales del sur de Estados Unidos fueron la base de Góspel y el Blues, y tales estilos musicales y sus múltiples derivados continúan vigentes y evolucionando, siglo y medio después de la abolición de la esclavitud. “Coger el toro por los cuernos”, “lanzarse al ruedo”, “tener querencia”, “mansear” o “recibir un puyazo”, seguirán formando parte del español dentro de cinco siglos, como lo son en pleno siglo XXI “arrieritos somos…”, “chivo expiatorio” o “cabeza de turco”, por mucho que haga ya siglos que quedó atrás el contexto cultural que dio sentido a tales expresiones.
4º No parece realista considerar que la exitinción —incluso radical— de la tauromaquia se tradujera en la extinción de los toros bravos. Cierto es que sus poblaciones se reducirían notablemente, al dejar ser el preciado objeto mercantil que ahora mismo son. Pero hace ya mucho tiempo que tampoco son comercialmente útiles en ningún sentido ni osos ni lobos (por poner dos ejemplos del ámbito hispánico), y no se han extinguido. Para preservar a los toros bravos tendrían que crearse espacios naturales específicos, en los que la presencia humana debería estar rigurosamente controlada, dada la peligrosidad de estos animales. Pero esto no es nada novedoso; y como referencia, piénsese en las reservas africanas o asiáticas que acogen animales igual o más peligrosos que los toros bravos.
5º Los aficionados a la tauromaquia no son crueles sanguinarios que acudan a ese tipo de fiestas para regodearse disfrutando del dolor y la muerte ajena. Simplemente, esos componentes se diluyen y pasan para ellos a ser una parte “poco significativa y perfectamente asumible”, en el marco de un espectáculo de exaltación del valor, depurada estética y un sinfín de sutiles reglas cuyo conocimiento y valoración saborean como sibaritas ante un banquete. Este hecho permite considerar que, si se libera a la Tauromaquia de sus componentes truculentos, su resultado final acaso pudiera aún con todo cubrir un 90% de las motivaciones e intereses que mueven a sus partidarios. Y además, pasaría a ser una realidad universalmente respetable y acorde a la evolución humana general, en cierto sentido equiparable al alpinismo o la navegación: actividades arriesgadas, comprometidas, que exaltan el valor, que conforman una ritualización aceptable de la lucha del hombre contra la naturaleza salvaje… pero que excluyen el dolor o la muerte de nadie como mecanismos para la reafirmación del propio poder.
6º El camino a través del cual conseguir preservar la mayor cantidad posible de los elementos que conforman el universo de la Tautomaquia, pero liberándolo de sus facetas humanamente inaceptables, es el deporte. El deporte, que en realidad, y con carácter general, no es otra cosa que la ritualización de la guerra, constituye el marco perfecto para reconvertir la Tauromaquia en algo social y planetariamente aceptable, manteniendo la mayor parte de su esencia pero eliminando los elementos específicos de tortura y muerte. El rodeo chileno es, absolutamente, un deporte y podría ser una referencia perfecta para enfocar el asunto. Piénsese en festejos y actividades como los encierros, los recortes, e incluso la lidia a la portuguesa, sustituyendo el empleo de banderillas y rejones por marcas adheribles al pelaje de los toros. Todo eso podría reglarse con relativa facilidad, para convertir la tauromaquia en un conjunto de actividades deportivas.
7º El hecho de que la Tauromaquia se reconvirtiera en un conjunto de deportes y pruebas, como el atletismo, no evitaría por competo cierto sufrimiento de los animales participantes en las mismas (ni tampoco de los humanos). Sin duda. Pero ir en contra, también, de ese acotadísimo sufrimiento, que en todo caso sería mil veces inferior al de una gallina ponedora o al de un felino enjaulado en un zoológico, pertenece ya a una corriente muy minoritaria y absolutamente espiritual de defensores de “la igualdad de derechos de animales y humanos”, que excede el ámbito de la presente Sentencia. En todo caso, este Tribunal quiere aprovechar la ocasión para, desde su amplia y poliédrica perspectiva, hacer algunas reflexiones respecto a esa clase de extremismo integrista del panecologismo bienintencionado e indocumentado:
  • El hombre es un primate omnívoro. La exótica y empecinada opción de alimentarse sólo a base de elementos animales o vegetales, ya sea por necesidad o motivaciones ideológicas o espirituales, es algo viable, pero complejo, antinatural y extremadamente sofisticado.
  • La vida es un continuo, una sutil estructuración de la realidad capaz de autoperpetuarse; y las líneas que separan priones de virus, virus de procariontes, procariontes de vegetales, vegetales de animales… son tremendamente sutiles.
  •  Vida y muerte son fases de un mismo ciclo. La una sin la otra es inviable, como es inviable un mundo sólo de vegetales o sólo de animales.
  • Cuando un hombre santo se arrodilla para rezar, mata por aplastamiento a miles de ácaros y otros seres microscópicos. Cuando alguien llena sus pulmones, ya sea para maldecir o para bendecir, aspira una ingente cantidad de microorganismos que nuestro sistema inmunológico se apresta a exterminar.

RESOLUCIÓN
1º En el plazo de CINCO AÑOS a contar desde la fecha de publicación de la presente SENTENCIA, QUEDARÁN ABOLIDAS A NIVEL PLANETARIO LA TOTALIDAD DE LAS FIESTAS TAURINAS QUE CONLLEVEN LA TORTURA Y MUERTE DE ANIMALES.
2º Durante los cinco años que mediarán entre la publicación de esta sentencia y la ilegalización planetaria, total y absoluta, de cualquier tipo festejo taurino que conlleve la tortura y muerte de animales, los Estados deberán adaptar sus legislaciones, tanto para que éstas den acogida a la presente sentencia como para establecer un marco adecuado para el desarrollo de las actividades taurinas aceptables: encierros, recortes, acoso y derribo, modalidades de rodeo, lidia a la portuguesa sin rejones, etc. Se sugiere tomar como punto de partida los criterios empleados en el deporte conocido como Rodeo Chileno.
3º Durante estos cinco años de transición, deberán crearse las correspondientes Federaciones Regionales, Nacionales e Internacionales que articularán las nuevas modalidades taurino/deportivas, siendo la primera tarea de las mismas articular los reglamentos internos de funcionamiento institucional, así como las reglas de competición de cada una de las especialidades.
En cualquier parte de la Aldea Global, a 22 de Julio de 2015


Fdo: EL TRIBUNAL PLANETARIO

martes, 7 de julio de 2015

La ONU realiza su segundo encargo al Tribunal Planetario: Los Toros

La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio de la presente, pone a consideración del Tribunal Planetario la que será la Segunda Causa sobre la que deberá pronunciarse: LOS TOROS.(Causa 02/2015)
El toro bravo, desde la Edad de Bronce hasta la actualidad, ha venido constituyendo un elemento sustantivo de numerosas culturas mediterráneas. La forma en la que los grupos humanos de esa región del planeta se han relacionado con estas singulares razas de bóvidos ha ido variando a lo largo de la historia, con una evolución constante de ritos centrados en el enfrentamiento entre hombres y bestias, que siempre combinaron la admiración y el temor, la valentía, el poder y otros valores de gran significación social.
Desde mediados del siglo pasado, en todo el ámbito occidental se han venido desarrollando una serie de movimientos sociales de calado hondamente humanista e íntimamente relacionados —ecologismo, pacifismo, defensa de las minorías étnicas, movimientos antirracistas, antiomofobia, en favor de la igualdad de derechos de las mujeres, etc.— entre los que se integran los movimientos en defensa de los animales; y éstos últimos, chocan frontalmente contra las tradiciones taurinas.
En un contexto como el actual, en el que lo relativo a la tauromaquia ha perdido la aceptación e implantación que poseía, creciendo por el contrario los movimientos contrarios a la misma, procede adoptar una resolución global que permita tomar decisiones, sobre la base de tres posibles escenarios:
  1. Mantener de las tradiciones, incorporando si procede los acotamientos y/o limitaciones que corresponda.
  2. Articular los medios para ir hacia su completa extinción.
  3. Redefinir o adaptar las actuales tradiciones de forma que compatibilicen del mejor modo posible la conservación del legado cultural que constituye la tauromaquia con las nuevas sensibilidades sociales.
Se espera del Tribunal Planetario una decisión fundada y argumentada que permita un enfoque global y universal del problema, capaz de dar solución general al conflicto, incluidas sus múltiples implicaciones y colateralidades.
Cumpliendo con las normas que rigen el funcionamiento del Tribunal Planetario, la sentencia deberá ser publicada antes de QUINCE DÍAS, a contar desde la fecha de emisión del presente comunicado; lo que se corresponde con el 22 DE JULIO DE 2015.
En New York, a 7 de Julio de 2015
Fdo: La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas

sábado, 16 de mayo de 2015

SENTENCIA 1/2015, DE 16 DE MAYO, DEL TRIBUNAL PLANETARIO, RELATIVA A LAS DROGAS

PREÁMBULO
Con fecha 3 de mayo de 2015, fue presentado en las Oficinas Centrales de este Tribunal escrito firmado por la Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, instando resolución respecto a un asunto que la referida Comisión entiende como Universal, de ámbito no exclusivamente penal y naturaleza adecuada para el análisis, consideración y sentencia por parte del Tribunal Planetario: Las Drogas.
Cumpliendo con los estatutos y procedimientos del preste Tribunal, el asunto planteado por la Comisión ha sido objeto de serenos y profundos análisis durante el pazo preceptivo de dos semanas.
En un lugar cualquiera del Planeta Tierra, pero universalmente accesible en la actual era de la globalización de la información, el TRIBUNAL PLANETARIO, reunido en pleno, dicta la presente SENTENCIA.
RESULTANDOS
1º Cabe definir como drogas a aquellas sustancias capaces de alterar el estado de conciencia y capacidad de percepción de quien las ingiere.
2º Es un hecho científicamente incuestionado que son numerosas las especies animales que hacen uso de drogas. En las especies más evolucionadas es igualmente incuestionado que ese uso es deliberado.
3º El Homo sapiens sapiens, como otros primates superiores, viene haciendo uso de las drogas desde su origen, y todo apunta a considerar que ese rasgo comportamental proviene de ancestros anteriores a la aparición de su especie, al igual que el dominio del fuego o la fabricación de utensilios.
4º Desde la noche de los tiempos diferentes tipos de drogas han formado parte del acervo cultural de las sociedades humanas, siendo usadas como vehículos en ceremonias sagradas o profanas para propiciar estados anímicos acordes a los ritos, celebraciones o conmemoraciones que en cada caso correspondiesen. El cannabis entre mesopotámicos e hidúes, el peyote y la ayahusaca en las sociedades precolombinas, o el vino entre las comunidades greco-romanas primero, y cristianas después, pueden ser buenos ejemplos al respecto.
5º Las drogas abandonan el espacio ritual y van ganando terreno en la cotidianeidad a medida que las sociedades evolucionan hacia el confort. En las sociedades evolucionadas, la supervivencia deja de ser el objetivo prioritario del individuo, pasando a serlo la vivencia de experiencias singulares y motivadoras; y en ese ámbito, la alteración del estado de conciencia propiciado por las drogas se convierte en una sugestiva opción.
6º Los efectos colaterales de la mayoría de las drogas, y en particular su carácter adictivo y su capacidad para deteriorar la salud, hacen que el uso individual y meramente experimental de las mismas, al margen de ritos o de esferas en las que el empleo de este tipo de sustancias tiene historia recorrida, acabe siendo un serio problema tanto a nivel individual como colectivo. Pero en realidad eso es algo relativamente reciente, como se expone en el punto siguiente.
7º Aunque local o puntualmente el abuso de las drogas haya podido ocasionar problemas de cierta consideración, éstos nunca llegaron a ser de auténtico calado hasta mediado el siglo XIX, momento en el que se solaparon procesos como los siguientes:
  • Elaboración sintética de drogas derivadas: del opio la morfina y la heroína; de la coca la cocaína., etc. Estas nuevas sustancias carecían obviamente de tradición o de algún tipo de referente capaz de encauzar un posible uso que evitase o minimizase los problemas de salud y adicción.
  • Incremento del nivel de confort de las sociedades, el cual determina un mayor interés por la experimentación.
9º Cuando las drogas pasan a constituir un auténtico drama social y planetario, pese a llevar entre los humanos desde antes de existir como especie, es cuando a los procesos referidos para el siglo XIX —sustantivamente amplificados durante los siglos siguientes— se une un último elemento decisivo: la ilegalización generalizada de la producción, distribución y uso de estas sustancias.
10º En las sociedades actuales, que son las de mayor nivel de confort que ha habido nunca, el interés por la experimentación y los recursos disponibles para acceder a ella están garantizados. Y el hecho de que los productos alteradores de la conciencia, teóricas puertas hacia la experimentación, sean ilegales, dispara geométricamente su valor, con todas las implicaciones que ello conlleva.
11º El efecto conjunto de “producto de mercado de elevadísimo valor/producto ilegal”, convierte a las drogas en el instrumento perfecto para financiación, subsistencia y existencia de todo tipo de estructuras criminales, ilegales o alegales. Al mismo tiempo, subsume a los países productores de drogas en una economía sin alternativas, pues los agricultores no pueden optar por otros cultivos que son incomparablemente menos rentables. Y en las zonas de consumo, posibilita la existencia de bolsas insondables de miserables sin alternativas, pues a legiones de infelices mercadear con la droga siempre les resultará más rentable que aprender un oficio tradicional y ejercerlo.
CONSIDERANDOS
No parece realista interpretar que el hombre pueda cambiar su esencia, al margen de que para algunos extremos pudiera ser deseable. El ser humano jamás dejará de llevar impreso en sus genes el instinto de supervivencia individual, la competitividad, la jerarquía, la fidelidad al grupo… al igual que el altruismo y la generosidad. Jamás podrá renunciar tampoco a su curiosidad, tanto por lo que respecta a la naturaleza del universo como a su propio universo interior. Y eso último incluye una vocación indestructible hacia todo lo que sea experimentación.
2º A la hora de intentar atajar un problema de calado debe buscarse su raíz, huyendo de soluciones que tan solo combatan las ramificaciones o manifestaciones del problema. Pero ha de permanecerse siempre alerta para no confundir las herramientas con el uso que se hace de ellas, asumiendo que, al margen de que éstas necesiten de su debida reglamentación, no se puede pretender que con esa regulación el problema de fondo vaya a quedar resuelto. Ese es, por ejemplo, el caso de las armas, ya sea blancas o de fuego: obviamente, es necesario regular su uso y tenencia; pero es ridículo pretender que una regulación suficientemente estricta —llegados al límite: su prohibición absoluta— podría hacer desaparecer los asesinatos de la faz de la Tierra.
3º Desde comienzos del siglo XX la estrategia mundial aceptada de forma prácticamente unánime hacia las drogas ha sido la de su prohibición y combate absoluto; excepto en los casos de aquellas no sintéticas y socialmente implantadas, cuyo máximo paradigma sería el alcohol en el mundo occidental. Para todo el resto, la consigna ha sido la prohibición total de su producción, distribución y consumo, a nivel planetario. Cabe considerar que esta estrategia parte de un objetivo bienintencionado: evitar a la población, con carácter general, los constatados riesgos de estas sustancias; porque aunque éstos no sean en realidad homogéneos y equivalentes (es absurdo equiparar cannabis y crack), en la mayoría de los casos sí son muy elevados.
4º Pero al margen de criterios altruistas, lo cierto es que a la sociedad no le interesa que sus individuos se droguen, pues los problemas de todo tipo que el uso de estas sustancias acarrea (de salud pública, de seguridad, de baja de la productividad…), no parecen compensables por hipotéticos ataques de genialidad experimentados gracias a estados alterados de conciencia, o a una sustantivo y real mayor nivel de felicidad de sus miembros alcanzado gracias a las drogas, y no alcanzable por otros métodos menos arriesgados.
5º Ya sean la autodefensa social o el altruismo los impulsores fundamentales del proceso, el hecho es que la estrategia planetaria de lucha global contra las drogas tiene un único e incontestable resultado: FRACASO ABSOLUTO. Es probable que jamás, en la historia de la humanidad, se haya hecho un esfuerzo tan grande para cosechar un desastre tan total; con el agravante de que los problemas colaterales ocasionados superan exponencialmente a los que se pretendían combatir: LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS NO SÓLO NO HA CONSEGUIDO RESOLVER NADA DE LO QUE PRETENDÍA, SINO QUE HA GENERADO PROBLEMAS INCONMENSURABLEMENTE MAYORES.
RESOLUCIÓN
1º En el plazo de DOS AÑOS a contar desde la fecha de publicación de la presente SENTENCIA, QUEDARÁN LEGALIZADAS A NIVEL PLANETARIO LA TOTALIDAD DE LAS DROGAS Y SUSTANCIAS PSICOACTIVAS, TANTO EXISTENTES COMO DE NUEVA CREACIÓN.
2º Durante los dos años que mediarán entre la publicación de esta sentencia y la legalización planetaria, total y absoluta de cualquier tipo de drogas, los Estados deberán adaptar sus legislaciones, tanto para que éstas den acogida a la presente sentencia como para establecer un marco adecuado para la producción, distribución, control y uso de este tipo de sustancias. Se sugiere, a este respecto, definir en cada caso, como corresponda, medidas que posibiliten el establecimiento legal de los siguientes extremos:
  • Ámbitos y marcos de producción y comercialización de las drogas; se propone integrar éstas en los circuitos alimentario y sanitario, dependiendo del producto que en cada caso se trate.
  • Prohibición absoluta de la tenencia, compra y consumo de estas sustancias por parte de menores de edad.
  • Prohibición de la conducción de vehículos, del uso de maquinaria peligrosa o del desarrollo de actividades laborales bajo el efecto de estas sustancias.
  • Ajuste de los códigos penales de modo que el hecho de estar bajo el efecto de las drogas no sea nunca ni agravante ni atenuante de ninguna acción.
  • Prohibición sectorial del uso de este tipo de sustancias, a ajustar en cada caso (qué sustancias, qué cantidades, en qué plazos, etc.), para profesiones como conductores de todo tipo de vehículos, trabajadores de la salud, seguridad, docencia, etc.
  • Prohibición de la publicidad de este tipo de productos.
  • Prohibición de que los Estados participen en ningún sentido de forma activa y lucrativa de la producción o comercialización de este tipo de productos.
  • Establecimiento de restricciones de la obligación estatal de atender a la salud pública gratuita de los consumidores de drogas, para aquellas dolencias científicamente vinculables a su consumo .

3º Cada Estado podrá adaptar singularmente sus respectivas legislaciones, estableciendo restricciones complementarias a las planteadas en el punto anterior para cuestiones como la prohibición del consumo de ese tipo de sustancias en lugares públicos (por ejemplo, en los países cuya población sea mayoritariamente musulmana, en relación con el alcohol), o el tipo de control sanitario a aplicar a cada producto (atendiendo al carácter natural o sintético del producto, a su elaboración, etc.) Pero BAJO NINGÚN CONCEPTO NINGÚN ESTADO PODRÁ DECLARAR ILEGAL LA PRODUCCIÓN, DISTRIBUCIÓN O CONSUMO DE NINGUNA CLASE DE DROGA. Este extremo es vital para asegurar el efecto planetario que esta SENTENCIA pretende: desactivar por completo y definitivamente el mundo del  narcotráfico.

En cualquier parte de la Aldea Global, a 16 de Mayo de 2015 

Fdo: EL TRIBUNAL PLANETARIO

Hala, y ahora remata la faena el poliedro, libre de formalismos legales.
El otro día vi “Tropa de Élite”, una película del 2007 sobre el Batalhão de Operações Policiais Especiais, selecto cuerpo policial de Brasil dedicado básicamente a la lucha contra el narcotráfico. Según he podido averiguar, la película refleja con notable precisión la realidad; o al menos lo que era la realidad a mediados de los noventa del siglo pasado, que es cuando está ambientada. Me quería morir. Qué horror, a dónde puede llegar el ser humano. A dónde puede llevarnos eso de que “el fin justifica los medios”. Hasta dónde es capaz de llegar la crueldad, el desprecio absoluto por la vida de los demás, por lo ajeno...
Y me asaltó de nuevo un “inside”, una iluminación trivial, porque seguro que es más vieja que Atapuerca y que ya la han tenido miles de veces millones de personas: si las drogas no fueran la fuente infinita de riqueza fácil que son… ¿existirían las favelas? Si un niño pobre de los que ahora mismo vive en una de ellas, no tuviera la opción de trapichear y sacar lo bastante como para ir luego a presumir por ahí, y no le quedara otra que aprender un oficio y ejercerlo para salir adelante… ¿qué pasaría? ¿Qué pasaría si a los agricultores de Afganistán les pagasen más por un buen algodón que por sus cultivos de opio? ¿Con qué se iban a financiar los psicópatas que creen que la mejor opción para esa pobre gente es regresar a la Edad Media? Y si las hojas de coca valieran lo que las de té, y la cocaína lo que el paracetamol, ¿cuánta gente menos moriría atracada, para quitarles lo justo para pagar una dosis? ¿Cuántas guerrillas y grupos terroristas se quedarían sin gasolina y tendrían que echar el cierre?
Se lo cuento a mi hijo, y a sus quince años se asusta un poco y me dice que acaso la legalización absoluta de todo incentivara el consumo… Pero yo, que me parto el pecho para desmotivarle de que vaya por ese camino, le pregunto que si acaso no conoce ya a gente que consume sin mayores problemas, al margen de que lo que se fuman no lo compren en el estanco sino en la esquina, más caro, con menos control sanitario y expuestos además a ir detenidos… Después hablo con el de fútbol, de amigos, de chicas, de música… de cosas que hacen que la vida, la suya y ahora, merezca la pena. Ya tendrá tiempo de experimentos, más adelante. Ahora esas cosas no tocan. Además, y para que todo sea aún más idiota, es obvio que colgarle a algo el cartel de “prohibido”, no hace sino volverlo más atractivo.
El 16 de mayo de 2017 iré al estanco, a ver si puedo comprarme un cogollito de maría. Uno sólo, fresquito y aromático, para fumármelo después con un par de amigos al pie de una montaña, mirando a las estrellas y celebrando las miles de muertes y miserias que ese acto tan ancestral, simple e inocuo, acaso esté evitando.

domingo, 3 de mayo de 2015

La ONU realiza su primer encargo al Tribunal Planetario: las Drogas

La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio de la presente, pone a consideración del Tribunal Planetario la que será la primera Causa sobre la que deberá pronunciarse: LAS DROGAS.(Causa 01/2015)
La sentencia que se solicita al Tribunal Planetario deberá dar una solución global y universal a toda la problemática que se estructura en torno al fenómeno de las drogas.
Se trata de un conflicto con multitud de facetas y vertientes, hecho que ha motivado la existencia de discursos que, aisladamente, resultan totalmente coherentes (la perspectiva de la salud y el desarrollo personal; la de la defensa a ultranza de la libertad individual; la de la economía de mercado; la de su dimensión geopolítica y geoestratégica; enfoques y argumentaciones religiosas; etc.) pero que concluyen en dictámenes y propuestas de soluciones sesgadas e incapaces de satisfacer simultáneamente a la totalidad de dimensiones implicadas.
Se espera del Tribunal Planetario una decisión fundada y argumentada que permita un enfoque global y universal del problema, capaz de dar solución general al conflicto que ocasiona para la humanidad el actual estado de las drogas en el mundo, incluidas sus múltiples implicaciones y colateralidades.
Cumpliendo con las normas que rigen el funcionamiento del tribunal Planetario, la sentencia deberá ser publicada antes de QUINCE DÍAS, a contar desde la fecha de emisión del presente comunicado; lo que se corresponde con el 18 DE MAYO DE 2015.

En New York, a 3 de Mayo de 2015

Fdo: La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas