martes, 7 de julio de 2015

La ONU realiza su segundo encargo al Tribunal Planetario: Los Toros

La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio de la presente, pone a consideración del Tribunal Planetario la que será la Segunda Causa sobre la que deberá pronunciarse: LOS TOROS.(Causa 02/2015)
El toro bravo, desde la Edad de Bronce hasta la actualidad, ha venido constituyendo un elemento sustantivo de numerosas culturas mediterráneas. La forma en la que los grupos humanos de esa región del planeta se han relacionado con estas singulares razas de bóvidos ha ido variando a lo largo de la historia, con una evolución constante de ritos centrados en el enfrentamiento entre hombres y bestias, que siempre combinaron la admiración y el temor, la valentía, el poder y otros valores de gran significación social.
Desde mediados del siglo pasado, en todo el ámbito occidental se han venido desarrollando una serie de movimientos sociales de calado hondamente humanista e íntimamente relacionados —ecologismo, pacifismo, defensa de las minorías étnicas, movimientos antirracistas, antiomofobia, en favor de la igualdad de derechos de las mujeres, etc.— entre los que se integran los movimientos en defensa de los animales; y éstos últimos, chocan frontalmente contra las tradiciones taurinas.
En un contexto como el actual, en el que lo relativo a la tauromaquia ha perdido la aceptación e implantación que poseía, creciendo por el contrario los movimientos contrarios a la misma, procede adoptar una resolución global que permita tomar decisiones, sobre la base de tres posibles escenarios:
  1. Mantener de las tradiciones, incorporando si procede los acotamientos y/o limitaciones que corresponda.
  2. Articular los medios para ir hacia su completa extinción.
  3. Redefinir o adaptar las actuales tradiciones de forma que compatibilicen del mejor modo posible la conservación del legado cultural que constituye la tauromaquia con las nuevas sensibilidades sociales.
Se espera del Tribunal Planetario una decisión fundada y argumentada que permita un enfoque global y universal del problema, capaz de dar solución general al conflicto, incluidas sus múltiples implicaciones y colateralidades.
Cumpliendo con las normas que rigen el funcionamiento del Tribunal Planetario, la sentencia deberá ser publicada antes de QUINCE DÍAS, a contar desde la fecha de emisión del presente comunicado; lo que se corresponde con el 22 DE JULIO DE 2015.
En New York, a 7 de Julio de 2015
Fdo: La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas

domingo, 28 de junio de 2015

La vida engorda

Ya ha empezado el calorcito, abren las piscinas, se acercan las vacaciones, y ya tenemos en el horizonte cercano la amenaza de salir en las fotos como felices cetáceos, cosa que a ninguno nos hace la menor gracia. Por ello, supongo que ya andaréis todos y todas (como dicen ahora los acomplejados y acomplejadas esa entelequia de la igualdad; tema enjundioso que ya atenderé en su momento), en plena operación biquini/bermuda; o luchando por procrastinar el asunto algunos días, antes de que sea inevitable.
Pues señoras y señores, este biólogo se propone ofrecer desde aquí su meditado y argumentado punto de vista respecto a un aspecto clave de esta áspera cuestión; a saber: No estáis ni la mitad de gordos de lo que creéis.
Esos volúmenes tan reprobables y socialmente inaceptables que lucís están casi siempre muy cerca de lo que corresponde; porque tenéis la edad que tenéis, y es casi imposible, además de perverso, que vuestro cuerpo finja tener varias décadas menos de las que tiene.
Una cosa es la gente que tiene la desgracia de haber nacido con un metabolismo perverso —y son gordos o esqueléticos desde siempre, como otros miopes o sordos— y otra es eso de volverse gordo con el paso del tiempo, especialmente después de los cincuenta. En este escrito me voy a referir a los segundos, reflexionando sobre qué es eso de estar gordo y qué no a partir de cierta edad. Advierto desde ya: aunque daré un montón de datos objetivos e incuestionables, MIS DEDUCCIONES Y CONCLUSIONES SON EN UN 90% ANATEMAS PARA LA VERSIÓN OFICIAL.
Para empezar, ¿porqué es inaceptable estar gordo? Muy sencillo: los gordos no son deseables, no son sexualmente atractivos (hablo en términos generales), y además son gente insana y culpada de descuido  ¿Qué otra explicación podría tener, si no, su gordura? Es obvio que los gordos no se cuidan, comen demasiado y hacen poco ejercicio. Vale, pues ya tenemos la primera en la frente: eso es rigurosamente falso, como luego argumentaré.
Para seguir, ¿qué es estar gordo? Medir 1,70 m y pesar 100 kilos obviamente lo es. Pero ¿qué sería lo correcto para una persona de esa altura? ¿60 kilos u 80? Hay un montón de factores que habría que considerar, como sexo, raza, complexión, edad… Pero, en la práctica, la sociedad aplica uno solo: El peso correcto es el que esa persona tenía cuando estaba en su flor (seamos generosos, y pensemos que todos en algún momento lo estuvimos); lo que equivale a decir lo que pesaban ellas con 20 y ellos con 25. Para la altura puesta de ejemplo, la cosa quedaría más o menos en 60 para las mujeres y 65 para los hombres. Ese referente, que lo sano y deseable es aparentar tener eternamente veinte años, es un criterio estético moderno. Como referencia de que eso no fue siempre así, y para no citar como todo el mundo a las Gracias de Rubens, traeré yo aquí la célebre canción coral de Bienvenido Mister Marshall: “Americanos, llegan a España gordos y sanos…”

El auténtico quid de la cuestión es que no existe un peso ideal biológicamente incuestionable para los hombres o las mujeres de 50 años, porque tales seres somos un invento reciente que la evolución no había previsto.
Todas las especies, tanto animales como vegetales, están diseñadas para un determinado tiempo de vida. Es su programación natural, la duración razonable de la realidad que son. Un perro, si no tiene ningún problema singular, es normal que viva entre quince y veinte años. Un elefante, setenta. Ciertas tortugas más de dos siglos, y muchos insectos apenas unos días. Es fácil dar con una encina de dos o tres siglos, y casi imposible encontrar un chopo que pase de los cien años. Pues bien, el hombre, Homo sapiens sapiens, es un primate que, desde que surgió hasta la Revolución Neolítica (hace 10.000 años: fin de la última glaciación, invento de la agricultura y el urbanismo, etc.), rara vez pasaba de los cuarenta años. Sí, había ancianos de más de sesenta, como también muchos niños que morían antes de los tres. Pero los que alcanzaban la pubertad y llevaban una vida normal para su especie, solían caer antes de los cincuenta. En definitiva, cabría considerar que la “fecha de caducidad de fábrica” de nuestra especie tradicionalmente estuvo en torno a los 45 años.
Otro dato curioso que casi nadie conoce: la menopausia sólo se presenta en este planeta en nuestra especie…y en algunos mamíferos marinos. El porqué aparece en las ballenas piloto no lo sabe ni lo entiende nadie, pero para el caso de los humanos sí se cree tener una explicación: el hecho de que las hembras pasen un tiempo de su existencia dedicadas a ser abuelas, cuidando de los demás y conservando y enseñando conocimientos, en lugar de tener que invertir toda su energía en sacar adelante a su propia prole, constituye un hecho evolutivamente positivo, por lo que la selección natural tendió a asentarlo (eso, más o menos, es lo que postula la conocida como Teoría de la Abuela). Este proceso se ve retroalimentado por el aumento de la longevidad debido a las mejoras neolíticas en materia de alimentación, salud, refugio, etc., de manera que desde hace ya diez mil años empezó a ser frecuente encontrar gente de más de 50 años, incluidas abuelas menopáusicas; cosa que en las cavernas era insólito.
Lo anterior, el que la mayoría de los que llegaban a adultos muriesen entorno a la cincuentena, o poco más, permaneció invariable hasta hace apenas 200 años. Con la llegada de la Revolución Industrial la esperanza de vida de la humanidad aumentó notablemente, y este proceso creció de forma exponencial durante el siglo XX. Cuidado con el dato estadístico “esperanza de vida”, porque éste tienen en cuenta la duración de la vida de todos los miembros de determinado grupo, de modo que allí donde la mortandad infantil es alta la esperanza de vida es muy corta… al margen de que los que superan la pubertad lleguen a ancianos: en Somalia la esperanza de vida es 50 años, y la mortalidad infantil de 100 niños por cada mil partos, mientras que en España, en donde la esperanza de vida superan los 83 años, mueren sólo 3 niños de cada mil nacimientos.
Bueno, a lo que íbamos: resulta que ahora casi el 20% de la población de Homo sapiens sapiens —1.500 millones— tiene 50 años o más, cosa que a la evolución jamás se le había pasado por la cabeza que ocurriría. Recuérdese que nuestra especie lleva aquí cosa de 200.000 años (obviemos antepasados más o menos recientes), y si consideramos globalmente que a los veinte años nuestros ancestros ya estaban haciendo más gente, salen cosa de cinco generaciones por siglo; y para nuestros dos mil siglos de existencia, 10.000 generaciones. Bien pues desde la Revolución Industrial, la mejora global de la alimentación, las vacunaciones sistemáticas, etc., han pasado dos siglos; es decir, 10 generaciones. CINCUENTONES Y CINCUENTONAS: ¡ESTAMOS SIENDO INVENTADOS, SOMOS UNA COSA NUEVA… Y NO HAY  REFERENCIA ALGUNA DE A QUÉ DEBERÍAMOS DE PARECERNOS!
¿Cuál sería el aspecto razonable para un perro de 37 años, o un elefante de 150? Pues obviamente ninguno, tal cosa sería un ser absurdo, una abominación que, si acaso intuitivamente, acertamos a imaginar como algo infinitamente anciano y desgastado. Pero para el caso del hombre la cosa varía por una sencilla razón: este primate es una máquina de modificarlo todo, desde su entorno y los seres que le rodean hasta su propia naturaleza, con la intención irrenunciable de incrementar su confort, su calidad de vida y la duración de ésta. Somos los virtuosos del hedonismo biológico. Para el que ve mal, gafas y a seguir leyendo. A los sordos, sonotone y a estudiar música. Crecepelo para los calvos y depilación laser para los osos. Para cada enfermedad su cura correspondiente (algunas aún están en cocina, pero en seguida nos las servirán), que para eso estamos aquí, para durar y durar más que el conejito de Duracell, y además disfrutando. Qué queréis que os diga, no parece un mal plan, de modo que estoy seguro de que  a eso nos apuntamos todos.
Pero pasada nuestra fecha de caducidad natural, el metabolismo se nos desacompasa, y una de las primeras cosas que hace es acumular todo los nutrientes que puede, acaso en un intento desesperado de hacerte durar un poco más (tu pobre metabolismo cree realmente que estás en las últimas). Y ese juntar reservas para prolongar lo que teóricamente es un último asalto, es lo que normalmente llamamos michelines. No, queridos cincuentones y cincuentonas, no sois culpables de comer de más, y de hecho casi seguro que coméis notablemente menos que hace diez o veinte años: es que vuestro metabolismo ahora no deja escapar ni una sola caloría, además de esmerarse en gastar menos que nunca. Porque aunque sea cierto que no os movéis como lo hacíais con veinte años, vuestras vidas seguramente no son más sedentarias de lo que lo eran una década antes (poco suelen varias los hábitos entre los 40 y los 50), y sin embargo el ejercicio no os cunde, no os ayuda a adelgazar. Ese tipo de respuestas metabólicas también se producen en situaciones extremas, como hambrunas, guerras y demás: la gente es capaz de sobrevivir incluso años con dietas de menos de quinientas calorías al día, cosa teóricamente imposible. El metabolismo es así de plástico.
De modo que a la mierda con la idea asentada de que el que con cincuenta años luce tripita o cartucheras es culpable de glotonería y vagancia. ¿O acaso el que no ve bien de cerca a esa edad, es culpable de haber leído demasiado? Y los sordos, ¿lo son por haber oído demasiada música? ¿La culpa de la artritis es haber usado demasiado los huesos? ¿La acidez es fruto de nuestro empeño en comer picantes? ¿El insomnio se debe a que nos preocupamos en exceso? NO, NO, NO, Y MIL VECES NO. Todo lo anterior, simplemente, se debe a que la vida gasta. Vivir, gasta. Y además, engorda.
Venga, vamos a cambiar todo lo que haga falta para durar más y gozar más. De acuerdo: quiero mis gafas, mi sonotone, mis pastillas para los huesos, mi almax, mi dormidina… y ya puestos, pues ese regulador metabólico que llevan un porrón de tiempo fabricando y que no terminan de comercializar, capaz de hacer que mis tripas no crean que estoy en las últimas, activando todos los circuitos de emergencia, de manera que sigan funcionando como lo hacían no ya cuando tenía veinte años, sino treinta e incluso cuarenta; es decir, que mantengan su rutina de trabajo normal previa al descontrol que se produce al sobrepasar nuestra fecha de caducidad.
Entre tanto, y para aquellos cuyo minúsculo ego precise de la aprobación sexual popular, ahí tenéis la dieta de la alcachofa, la del pomelo, las dietas disociadas, sufrir como perros, comer mierda —y poca— sólo los días que toque, sudar y sudar en gimnasios, gastaros un pastizal en bicicletas de montaña y equipos de runner para destrozaros los tobillos por sendas de montaña pensadas para disfrutar de la naturaleza y no para otra cosa. Sois muy dueños de hacer el ridículo; pero no tenéis ni tendréis nunca más ni veinte ni treinta, y aunque dentro de diez siglos se hablará de la crisis de la obesidad de los cincuentones del siglo XXI como una anécdota histórica similar a la peste bubónica del siglo XIV (ambas cosas serias, pero evolutivamente anecdóticas), ahora es lo que os ha tocado vivir. Vuestros padres vivieron sin ordenadores y vuestros abuelos son antibióticos, y tampoco pasó nada. Asumid que vosotros vivís en le época previa al control médico/genético del envejecimiento y sus deterioros, incluido eso de engordar según pasan los años. Y ya está.
Hombre, os recomiendo que tampoco os dejéis ir sin más, que luego es terriblemente incómodo eso de jadear para atarse los cordones o aguantar la respiración hasta ponerse morado para las fotos. Cada cual sabe cuál es su talón de Aquiles: el chocolate, las galletas, la cerveza, el embutido… Pero huid de aquellos que os pongan como modelo al que intentar aproximarse al matrimonio Jolie-Pitt: esos no son gente como tú o como yo, son seres anómalos fruto de todo tipo de esfuerzos ingentes.
De momento, y hasta que la ciencia aparte de nosotros este cáliz, dejad de sentiros culpables de lo que no sois, y sobrellevar con naturalidad ese moderado incremento de vuestra humanidad: si pasados los cincuenta pesáis un 15% más de lo que pesabais con veinte años (*), en todas las tablas saldrá que sois unos enfermos, unos obesos culpables. Pero mirad un poquito a vuestro alrededor, recapacitad y ajustad como consideréis oportuno el 15% que os sugiero (seguro que al final tampoco lo movéis demasiado), y veréis como eso se aproxima mucho a la realidad que podéis constar.
En definitiva, que a todos los que andéis entorno al porcentaje de referencia que os sugiero, os digo que estáis estupendos, y que si alguien se componente a pagar la siguiente ronda, esta la pago yo.
¡Ah…! y a los vendedores de productos dietéticos, a los responsables de salones de belleza, gimnasios y clínicas, a los fabricantes de productos farmacéuticos y parafarmacéuticos, les informo de que hay lista de espera para matarme. Que se apunten en ella, esperen el sorteo y… ¡suerte!

(*) Ejemplos de mi disparatada perspectiva del aceptable 15%:
Si en tu flor pesabas:             …no tiene nada de raro que pasados los cincuenta peses:
50 Kg                            57 Kg
55 Kg                            63 Kg
60 Kg                            69 Kg
65 Kg                            75 Kg
70 Kg                            80 Kg
75 Kg                            86 Kg
80 Kg                            92 Kg
85 Kg                            97 Kg

miércoles, 10 de junio de 2015

Periodismo paternalista

Yo no sé las veces que me lleva pasado ya: arranco con cualquier tema, y en seguida me veo intentando elaborar una teoría que explique la totalidad del universo. Supongo que es una deformación de cuando anduve haciendo ciencia, pero el caso es que casi instintivamente paso de describir un suceso a buscar una explicación del mismo, y a continuación una teoría general capaz de explicar cualquier hecho similar o emparentado. El resultado, obviamente, es una desesperante ralentización de mi producción, que en vez de brotar como de un manantial de montaña acaba pareciéndose más al célebre Parto de los Montes (el que no haya leído nunca a Esopo, que aproveche)
Y así, casi un mes con el blog en seco…
Pues se acabó. Hala, ahí que me lanzo, si ínfulas ni pretensiones de explicar el mundo, dando fe y quejido de algo que ofende cotidianamente mi inteligencia, como quiero creer que la de tantísimos otros: el periodismo paternalista.
Yo nací a mediados del siglo pasado. La tasa de analfabetismo en España era entonces del orden del 15%, pero dos décadas antes había sido del doble. La televisión era Una, no muy Grande y en absoluto Libre, ya que se traba básicamente de algo que además de entretener jugaba un papel crucial en la información/formación/adoctrinamiento de la población. A lo mejor es de esos polvos de donde le viene al periodismo nacional el lodo del talante paternalista.
Ya he avisado que intentaré huir de vanos intentos de explicación global de nada; pero lo cierto es no deja de ser curioso que los principios básicos que a continuación relaciono, y que se refieren a lo que detecto en mi entorno, también se presentan en otras extensas áreas del planeta, tengan o no un pasado dictatorial.
(Nota previa: cuando escribo Medio, con mayúscula, me refiero a canal de comunicación -prensa, radio, televisión, etc.- ya sea con carácter general o particular)
  • Los Medios tienen siempre en cuenta que su público es heterogéneo, y como los objetivos de todos son llegar a la mayor cantidad de público posible, tienden a orientarse hacia lo que se considera “el espectador medio.”
  • El nivel del espectador medio, y da igual de qué estemos hablando, es por definición bajo en comparación con lo que desde el Medio se le ofrece: si hablamos de literatura, al otro lado estarán escuchando básicamente personas que leen poco; si de ciencia, gente con la secundaria, y gracias; si de naturaleza, urbanitas; si de interculturalidad, individuos que apenas han viajado; etc.
  • Para llegar al mayor número posible de espectadores de nivel bajo, el Medio ha de ajustar igualmente a la baja su listón, tanto si hablamos de política o de cine como de salud o mascotas. (Vale, algunos Medios ofrecen espacios “intelectuales”, a horarios absurdos, para no dejar de atender/captar a los cuatro bichos raros que saben de verdad algo de alguna cosa; pero esos siempre son minoría, y no merece la pena dedicarles más).
  • Como el Medio parte de que es “superior” a su audiencia, resulta inevitable que adopte una actitud paternalista. Se esté tratando lo que se esté tratando, sistemáticamente se incorpora una empatía forzada y fraudulenta, procurando no incomodar a la audiencia; se acude a generalizaciones que metan en el mismo saco al que habla y al que escucha; se finge ignorancia, dejando entrever que "eso nos pasa a todos”; se muestra sorpresa ante lo que se supone que a la mayoría sorprendería, etc.
  • Como continuación natural de esa actitud paternal, los Medios dedican siempre especial atención a alertar del peligro a su ignorante audiencia: cuidado con el sol, cuidado con el agua, cuidado con el viento, vacúnese, no lleve animales sueltos, no pise al otro lado de la raya, no esquíe fuera de la pista, no coja setas, no coja animales, no se bañe fuera del área señalizada, no coma de más, no duerma de menos, conduzca más despacio…. Y por encima de cualquier otra consideración: no fume y no beba alcohol.
Los periodistas no sé si es que aceptan o que hacen como que aceptan la verdad absoluta que constituye la piedra angular del sistema: “SI CUMPLES LAS REGLAS, NADA MALO PUEDE PASARTE”.
Lo anterior, que es acaso la mayor de las idioteces paridas por la Humanidad y —y mira que llevamos paridas unas cuantas bastante buenas— es de aplicación para absolutamente todas las versiones del Sistema: el occidental, el cubano, el norcoreano, el saudí… todas.
¡Ay, que me estoy yendo de nuevo a intentar explicar el mundo, y luego me releo, me lio a corregir y no acabo nunca…! Regresemos a mi minúsculo entorno.
Noticias del fin de semana. Han muerto x personas en la carretera; ¿porqué? La respuesta es obvia: o no llevaban el cinturón, o no llevaban el casco, o alguien había bebido, o estaba mirando el móvil, o iba demasiado deprisa, o la vía no estaba bien conservada… Siempre habrá alguna explicación culpabilizante; porque si todos hubieran cumplido las reglas, es impensable que pudiera haber habido un solo accidente grave. Es responsabilidad de los Medios transmitir este mensaje. Y lo hacen. Todos y todo el rato.
Algún cabrón/cabrona mató a su pareja. Aquí hay dos posibles alternativas: ¿había denunciado? ¿no? Pues está clarísimo… ¡Ah…! ¿que sí había denunciado…? pues también está clarísimo: hay que cambiar las leyes y cumplirlas con mayor rigor. Si las leyes son las correctas y se aplican, la violencia de género no es concebible. Es responsabilidad de los Medios transmitir este mensaje. Y lo hacen, etc.
Las drogas son muy malas, todas y siempre. Son absolutamente innecesarias. Hombre, el alcohol puede tolerarse, porque es un tónico que incita al optimismo… pero bebido siempre con exquisita moderación. Es responsabilidad de los Medios transmitir, etc.
La prostitución es, única y exclusivamente, una versión moderna de la esclavitud. Pobres infelices son atraídas a los países ricos con falsas promesas laborales, y una vez aquí son convertidas en esclavas sexuales. Si conseguimos luchar eficazmente contra las mafias que trafican con personas y esclavizan a las mujeres, el problema de la prostitución desaparecerá. Es responsabilidad de los Medios, etc..
Van cuatro gilipolleces tan grandes que al escribirlas tenía miedo de que me explotara el ordenador. Pero hay más, muchísimas más del mismo pelo con las que nos toca convivir a diario. Simplificaciones infantiles y verdades a medias que, precisamente por obviar que la realidad está construida con una gama ilimitada de grises, se terminan convirtiendo en mentiras flagrantes, descomunales y dañinas.
¿De dónde parte la consigna? ¿Acaso es que realmente existe algo parecido a un gobierno mundial en la sombra, que entre otras cosas se esfuerza por mantener a la humanidad en un estado de preadolescencia global?
Supongo que la explicación, como casi siempre, y aplicando el principio de Ockham, es mucho más sencilla: para que alguien te lea/vea/oiga, tienes que tener credibilidad, y esta sólo es conseguible si aceptas los principios universales consensuados, y singularmente aquel de que “si cumples las reglas, estás a salvo”.
El único matiz posible, ya sugerido antes, es que alguna regla no sea perfecta; pero eso tiene fácil arreglo: se ajusta como corresponda la regla en cuestión, y ya está.
Vamos a ver, que no soy tonto del todo. No propongo una sociedad sin reglas (de hecho, eso es técnicamente e incluso ontológicamente  inviable); pero estoy harto de que las reglas en cuestión, que en la mayoría de los casos me parecen cuanto menos cuestionables, me las vendan veintisiete horas al día, sí o sí, aunque yo no esté comprando nada, sólo porque intentaba enterarme de qué tiempo hará mañana o de qué cosas gordas han pasado por ahí.
¿Quién ha decidió que es mejor mantener a la humanidad en una ingenuidad ilusionada? ¿Todos los periodistas creen que el mal menor es que la gente no piense, no razone, no matice, no asuma lo intrínsecamente compleja que es la realidad, para que se vayan todos a la cama sintiéndose seguros y protegidos? Y si fuera así, ¿quién coño les ha dado a ellos potestad para ejercer tan perversa función? Otra más gorda aún sería que ellos mimos también creyeran en la idiotez de fondo que subyace a ese infantil buenismo… No será eso, ¿no?...
Bueno, supongo que ya me he hecho suficientes enemigos por esta noche. Pero, por favor, si hay algún periodista en la sala global que haya entendido que esto no es nada personal, y que sea capaz de darme alguna pista para entender el dislate, le estaría muy agradecido. Ya sabe dónde encontrarme.

sábado, 16 de mayo de 2015

SENTENCIA 1/2015, DE 16 DE MAYO, DEL TRIBUNAL PLANETARIO, RELATIVA A LAS DROGAS

PREÁMBULO
Con fecha 3 de mayo de 2015, fue presentado en las Oficinas Centrales de este Tribunal escrito firmado por la Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, instando resolución respecto a un asunto que la referida Comisión entiende como Universal, de ámbito no exclusivamente penal y naturaleza adecuada para el análisis, consideración y sentencia por parte del Tribunal Planetario: Las Drogas.
Cumpliendo con los estatutos y procedimientos del preste Tribunal, el asunto planteado por la Comisión ha sido objeto de serenos y profundos análisis durante el pazo preceptivo de dos semanas.
En un lugar cualquiera del Planeta Tierra, pero universalmente accesible en la actual era de la globalización de la información, el TRIBUNAL PLANETARIO, reunido en pleno, dicta la presente SENTENCIA.
RESULTANDOS
1º Cabe definir como drogas a aquellas sustancias capaces de alterar el estado de conciencia y capacidad de percepción de quien las ingiere.
2º Es un hecho científicamente incuestionado que son numerosas las especies animales que hacen uso de drogas. En las especies más evolucionadas es igualmente incuestionado que ese uso es deliberado.
3º El Homo sapiens sapiens, como otros primates superiores, viene haciendo uso de las drogas desde su origen, y todo apunta a considerar que ese rasgo comportamental proviene de ancestros anteriores a la aparición de su especie, al igual que el dominio del fuego o la fabricación de utensilios.
4º Desde la noche de los tiempos diferentes tipos de drogas han formado parte del acervo cultural de las sociedades humanas, siendo usadas como vehículos en ceremonias sagradas o profanas para propiciar estados anímicos acordes a los ritos, celebraciones o conmemoraciones que en cada caso correspondiesen. El cannabis entre mesopotámicos e hidúes, el peyote y la ayahusaca en las sociedades precolombinas, o el vino entre las comunidades greco-romanas primero, y cristianas después, pueden ser buenos ejemplos al respecto.
5º Las drogas abandonan el espacio ritual y van ganando terreno en la cotidianeidad a medida que las sociedades evolucionan hacia el confort. En las sociedades evolucionadas, la supervivencia deja de ser el objetivo prioritario del individuo, pasando a serlo la vivencia de experiencias singulares y motivadoras; y en ese ámbito, la alteración del estado de conciencia propiciado por las drogas se convierte en una sugestiva opción.
6º Los efectos colaterales de la mayoría de las drogas, y en particular su carácter adictivo y su capacidad para deteriorar la salud, hacen que el uso individual y meramente experimental de las mismas, al margen de ritos o de esferas en las que el empleo de este tipo de sustancias tiene historia recorrida, acabe siendo un serio problema tanto a nivel individual como colectivo. Pero en realidad eso es algo relativamente reciente, como se expone en el punto siguiente.
7º Aunque local o puntualmente el abuso de las drogas haya podido ocasionar problemas de cierta consideración, éstos nunca llegaron a ser de auténtico calado hasta mediado el siglo XIX, momento en el que se solaparon procesos como los siguientes:
  • Elaboración sintética de drogas derivadas: del opio la morfina y la heroína; de la coca la cocaína., etc. Estas nuevas sustancias carecían obviamente de tradición o de algún tipo de referente capaz de encauzar un posible uso que evitase o minimizase los problemas de salud y adicción.
  • Incremento del nivel de confort de las sociedades, el cual determina un mayor interés por la experimentación.
9º Cuando las drogas pasan a constituir un auténtico drama social y planetario, pese a llevar entre los humanos desde antes de existir como especie, es cuando a los procesos referidos para el siglo XIX —sustantivamente amplificados durante los siglos siguientes— se une un último elemento decisivo: la ilegalización generalizada de la producción, distribución y uso de estas sustancias.
10º En las sociedades actuales, que son las de mayor nivel de confort que ha habido nunca, el interés por la experimentación y los recursos disponibles para acceder a ella están garantizados. Y el hecho de que los productos alteradores de la conciencia, teóricas puertas hacia la experimentación, sean ilegales, dispara geométricamente su valor, con todas las implicaciones que ello conlleva.
11º El efecto conjunto de “producto de mercado de elevadísimo valor/producto ilegal”, convierte a las drogas en el instrumento perfecto para financiación, subsistencia y existencia de todo tipo de estructuras criminales, ilegales o alegales. Al mismo tiempo, subsume a los países productores de drogas en una economía sin alternativas, pues los agricultores no pueden optar por otros cultivos que son incomparablemente menos rentables. Y en las zonas de consumo, posibilita la existencia de bolsas insondables de miserables sin alternativas, pues a legiones de infelices mercadear con la droga siempre les resultará más rentable que aprender un oficio tradicional y ejercerlo.
CONSIDERANDOS
No parece realista interpretar que el hombre pueda cambiar su esencia, al margen de que para algunos extremos pudiera ser deseable. El ser humano jamás dejará de llevar impreso en sus genes el instinto de supervivencia individual, la competitividad, la jerarquía, la fidelidad al grupo… al igual que el altruismo y la generosidad. Jamás podrá renunciar tampoco a su curiosidad, tanto por lo que respecta a la naturaleza del universo como a su propio universo interior. Y eso último incluye una vocación indestructible hacia todo lo que sea experimentación.
2º A la hora de intentar atajar un problema de calado debe buscarse su raíz, huyendo de soluciones que tan solo combatan las ramificaciones o manifestaciones del problema. Pero ha de permanecerse siempre alerta para no confundir las herramientas con el uso que se hace de ellas, asumiendo que, al margen de que éstas necesiten de su debida reglamentación, no se puede pretender que con esa regulación el problema de fondo vaya a quedar resuelto. Ese es, por ejemplo, el caso de las armas, ya sea blancas o de fuego: obviamente, es necesario regular su uso y tenencia; pero es ridículo pretender que una regulación suficientemente estricta —llegados al límite: su prohibición absoluta— podría hacer desaparecer los asesinatos de la faz de la Tierra.
3º Desde comienzos del siglo XX la estrategia mundial aceptada de forma prácticamente unánime hacia las drogas ha sido la de su prohibición y combate absoluto; excepto en los casos de aquellas no sintéticas y socialmente implantadas, cuyo máximo paradigma sería el alcohol en el mundo occidental. Para todo el resto, la consigna ha sido la prohibición total de su producción, distribución y consumo, a nivel planetario. Cabe considerar que esta estrategia parte de un objetivo bienintencionado: evitar a la población, con carácter general, los constatados riesgos de estas sustancias; porque aunque éstos no sean en realidad homogéneos y equivalentes (es absurdo equiparar cannabis y crack), en la mayoría de los casos sí son muy elevados.
4º Pero al margen de criterios altruistas, lo cierto es que a la sociedad no le interesa que sus individuos se droguen, pues los problemas de todo tipo que el uso de estas sustancias acarrea (de salud pública, de seguridad, de baja de la productividad…), no parecen compensables por hipotéticos ataques de genialidad experimentados gracias a estados alterados de conciencia, o a una sustantivo y real mayor nivel de felicidad de sus miembros alcanzado gracias a las drogas, y no alcanzable por otros métodos menos arriesgados.
5º Ya sean la autodefensa social o el altruismo los impulsores fundamentales del proceso, el hecho es que la estrategia planetaria de lucha global contra las drogas tiene un único e incontestable resultado: FRACASO ABSOLUTO. Es probable que jamás, en la historia de la humanidad, se haya hecho un esfuerzo tan grande para cosechar un desastre tan total; con el agravante de que los problemas colaterales ocasionados superan exponencialmente a los que se pretendían combatir: LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS NO SÓLO NO HA CONSEGUIDO RESOLVER NADA DE LO QUE PRETENDÍA, SINO QUE HA GENERADO PROBLEMAS INCONMENSURABLEMENTE MAYORES.
RESOLUCIÓN
1º En el plazo de DOS AÑOS a contar desde la fecha de publicación de la presente SENTENCIA, QUEDARÁN LEGALIZADAS A NIVEL PLANETARIO LA TOTALIDAD DE LAS DROGAS Y SUSTANCIAS PSICOACTIVAS, TANTO EXISTENTES COMO DE NUEVA CREACIÓN.
2º Durante los dos años que mediarán entre la publicación de esta sentencia y la legalización planetaria, total y absoluta de cualquier tipo de drogas, los Estados deberán adaptar sus legislaciones, tanto para que éstas den acogida a la presente sentencia como para establecer un marco adecuado para la producción, distribución, control y uso de este tipo de sustancias. Se sugiere, a este respecto, definir en cada caso, como corresponda, medidas que posibiliten el establecimiento legal de los siguientes extremos:
  • Ámbitos y marcos de producción y comercialización de las drogas; se propone integrar éstas en los circuitos alimentario y sanitario, dependiendo del producto que en cada caso se trate.
  • Prohibición absoluta de la tenencia, compra y consumo de estas sustancias por parte de menores de edad.
  • Prohibición de la conducción de vehículos, del uso de maquinaria peligrosa o del desarrollo de actividades laborales bajo el efecto de estas sustancias.
  • Ajuste de los códigos penales de modo que el hecho de estar bajo el efecto de las drogas no sea nunca ni agravante ni atenuante de ninguna acción.
  • Prohibición sectorial del uso de este tipo de sustancias, a ajustar en cada caso (qué sustancias, qué cantidades, en qué plazos, etc.), para profesiones como conductores de todo tipo de vehículos, trabajadores de la salud, seguridad, docencia, etc.
  • Prohibición de la publicidad de este tipo de productos.
  • Prohibición de que los Estados participen en ningún sentido de forma activa y lucrativa de la producción o comercialización de este tipo de productos.
  • Establecimiento de restricciones de la obligación estatal de atender a la salud pública gratuita de los consumidores de drogas, para aquellas dolencias científicamente vinculables a su consumo .

3º Cada Estado podrá adaptar singularmente sus respectivas legislaciones, estableciendo restricciones complementarias a las planteadas en el punto anterior para cuestiones como la prohibición del consumo de ese tipo de sustancias en lugares públicos (por ejemplo, en los países cuya población sea mayoritariamente musulmana, en relación con el alcohol), o el tipo de control sanitario a aplicar a cada producto (atendiendo al carácter natural o sintético del producto, a su elaboración, etc.) Pero BAJO NINGÚN CONCEPTO NINGÚN ESTADO PODRÁ DECLARAR ILEGAL LA PRODUCCIÓN, DISTRIBUCIÓN O CONSUMO DE NINGUNA CLASE DE DROGA. Este extremo es vital para asegurar el efecto planetario que esta SENTENCIA pretende: desactivar por completo y definitivamente el mundo del  narcotráfico.

En cualquier parte de la Aldea Global, a 16 de Mayo de 2015 

Fdo: EL TRIBUNAL PLANETARIO

Hala, y ahora remata la faena el poliedro, libre de formalismos legales.
El otro día vi “Tropa de Élite”, una película del 2007 sobre el Batalhão de Operações Policiais Especiais, selecto cuerpo policial de Brasil dedicado básicamente a la lucha contra el narcotráfico. Según he podido averiguar, la película refleja con notable precisión la realidad; o al menos lo que era la realidad a mediados de los noventa del siglo pasado, que es cuando está ambientada. Me quería morir. Qué horror, a dónde puede llegar el ser humano. A dónde puede llevarnos eso de que “el fin justifica los medios”. Hasta dónde es capaz de llegar la crueldad, el desprecio absoluto por la vida de los demás, por lo ajeno...
Y me asaltó de nuevo un “inside”, una iluminación trivial, porque seguro que es más vieja que Atapuerca y que ya la han tenido miles de veces millones de personas: si las drogas no fueran la fuente infinita de riqueza fácil que son… ¿existirían las favelas? Si un niño pobre de los que ahora mismo vive en una de ellas, no tuviera la opción de trapichear y sacar lo bastante como para ir luego a presumir por ahí, y no le quedara otra que aprender un oficio y ejercerlo para salir adelante… ¿qué pasaría? ¿Qué pasaría si a los agricultores de Afganistán les pagasen más por un buen algodón que por sus cultivos de opio? ¿Con qué se iban a financiar los psicópatas que creen que la mejor opción para esa pobre gente es regresar a la Edad Media? Y si las hojas de coca valieran lo que las de té, y la cocaína lo que el paracetamol, ¿cuánta gente menos moriría atracada, para quitarles lo justo para pagar una dosis? ¿Cuántas guerrillas y grupos terroristas se quedarían sin gasolina y tendrían que echar el cierre?
Se lo cuento a mi hijo, y a sus quince años se asusta un poco y me dice que acaso la legalización absoluta de todo incentivara el consumo… Pero yo, que me parto el pecho para desmotivarle de que vaya por ese camino, le pregunto que si acaso no conoce ya a gente que consume sin mayores problemas, al margen de que lo que se fuman no lo compren en el estanco sino en la esquina, más caro, con menos control sanitario y expuestos además a ir detenidos… Después hablo con el de fútbol, de amigos, de chicas, de música… de cosas que hacen que la vida, la suya y ahora, merezca la pena. Ya tendrá tiempo de experimentos, más adelante. Ahora esas cosas no tocan. Además, y para que todo sea aún más idiota, es obvio que colgarle a algo el cartel de “prohibido”, no hace sino volverlo más atractivo.
El 16 de mayo de 2017 iré al estanco, a ver si puedo comprarme un cogollito de maría. Uno sólo, fresquito y aromático, para fumármelo después con un par de amigos al pie de una montaña, mirando a las estrellas y celebrando las miles de muertes y miserias que ese acto tan ancestral, simple e inocuo, acaso esté evitando.

domingo, 3 de mayo de 2015

La ONU realiza su primer encargo al Tribunal Planetario: las Drogas

La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio de la presente, pone a consideración del Tribunal Planetario la que será la primera Causa sobre la que deberá pronunciarse: LAS DROGAS.(Causa 01/2015)
La sentencia que se solicita al Tribunal Planetario deberá dar una solución global y universal a toda la problemática que se estructura en torno al fenómeno de las drogas.
Se trata de un conflicto con multitud de facetas y vertientes, hecho que ha motivado la existencia de discursos que, aisladamente, resultan totalmente coherentes (la perspectiva de la salud y el desarrollo personal; la de la defensa a ultranza de la libertad individual; la de la economía de mercado; la de su dimensión geopolítica y geoestratégica; enfoques y argumentaciones religiosas; etc.) pero que concluyen en dictámenes y propuestas de soluciones sesgadas e incapaces de satisfacer simultáneamente a la totalidad de dimensiones implicadas.
Se espera del Tribunal Planetario una decisión fundada y argumentada que permita un enfoque global y universal del problema, capaz de dar solución general al conflicto que ocasiona para la humanidad el actual estado de las drogas en el mundo, incluidas sus múltiples implicaciones y colateralidades.
Cumpliendo con las normas que rigen el funcionamiento del tribunal Planetario, la sentencia deberá ser publicada antes de QUINCE DÍAS, a contar desde la fecha de emisión del presente comunicado; lo que se corresponde con el 18 DE MAYO DE 2015.

En New York, a 3 de Mayo de 2015

Fdo: La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas

viernes, 1 de mayo de 2015

La ONU anuncia la creación del Tribunal Planetario (política ficción)

Tras casi once años de reuniones secretas —ahora se sabe que el proceso se inició el 5 de junio de 2004— la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó anoche la creación del Tribunal Planetario, Organismo autónomo e independiente cuyo cometido será dictar sentencia relativa a problemas y conflictos no penales de índole Universal, sobre los que haya quedado de manifiesto la incapacidad de otros Organismos e Instituciones para alcanzar soluciones definitivas y aceptables para todas las partes en conflicto.

Los 193 estadios miembros se comprometen a aceptar las resoluciones del Tribunal Planetario, así como a articular todos los medios diplomáticos, legales, administrativos y financieros para conseguir que éstas efectivamente se cumplan.
Los conflictos sobre los que se deberá pronunciar el Tribunal Planetario serán exclusivamente los que la Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, nombrada al efecto, presente ante dicho Tribunal. Se adelanta ya en este comunicado que quedarán excluidos como temas objeto de deliberación aquellos excesivamente genéricos, y acaso intrínsecos al ser humano (“el hambre en el mundo”, “las desigualdades sociales”, etc.), sobre los que no cabe esperar sentencia realista ejecutable, más allá de meras declaraciones de buena voluntad, de las que UN ya anda sobrada.
En la selección y nombramiento del Tribunal Planetario ha pesado decisivamente la experiencia acumulada por la Organización en la creación y funcionamiento de otros Organismos de alcance Universal. Resulta evidente que es IMPOSIBLE encontrar soluciones definitivas cuando son varias las opiniones que participan colegiadamente —la unanimidad, en este tipo de cuestiones, es solo un mito— y que tan perniciosa resulta la ignorancia como el exceso de conocimiento, pues el análisis, contraste y consideración de la infinidad de matices concurrentes bloquean indefectiblemente cualquier resolución. Eso no podrá pasar con el Tribunal Planetario, pues desde que la Comisión le comunique el nuevo caso a tratar, dispondrá de un máximo de QUINCE DÍAS para dictar sentencia, la cual será efectiva desde el mismo instante de su publicación, sin posibilidad de recurso ni apelación.
Con el objetivo de garantizar la imparcialidad del tribunal, los 193 estados miembros  de UN se comprometen a velar porque el Tribunal Planetario jamás pueda beneficiarse de los efectos o consecuencias de ninguna de sus sentencias.
Una vez efectuadas las anteriores puntualizaciones, por medio del presente comunicado se informa de que la Asamblea General ha resuelto otorgar la titularidad del Tribunal Planetario a un ente deliberador unipersonal, en el que concurren las siguientes características:
  • Suficientemente culto; pero sin llegar a sabio de ninguna materia
  • Suficientemente implicado con el destino de la humanidad; pero sin estar integrado en ninguna estructura u organización política o social.
  • Suficientemente apasionado; pero sin profesar ninguna fe concreta y refractario ante cualquier integrismo.
  • Suficientemente prudente; pero alejado de las perspectivas meramente contemplativas.
  • Suficientemente mestizo; como para no ser capaz de llamar a nadie “los míos”, salvo de forma circunstancial.
  • Amante al tiempo de la tradición y del progreso.
  • Sin nada que perder, porque nada tiene.

El ente deliberador unipersonal elegido es LA PERSPECTIVA DEL POLIEDRO
En un próximo comunicado se notificará cuál es el primer litigio sobre el que el Tribunal Planetario deberá pronunciarse.

En New York, a 1 de mayo de 2015


Fd: La Comisión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas